"1793"
Apasionante thriller histórico ambientado en la
Suecia del siglo XVIII que se ha convertido en un fenómeno editorial en toda Europa. Se trata de la ópera prima del sueco Niklas Natt och Dag (Niklas "Noche y Día"), publicada por Salamandra.
“Un año después de la muerte del rey Gustavo III, los vientos de la Revolución francesa llegan incluso a Suecia, donde la tensión es palpable en todo el país, convertido en un nido de conspiraciones, suspicacias y recelos. En esta atmósfera irrespirable, Mickel Cardell, un veterano de la guerra contra Rusia, descubre un cuerpo atrozmente mutilado en un lago de Estocolmo. Un abogado tuberculoso, el sagaz e incorruptible Cecil Winge, se hace cargo de las pesquisas, pero el tiempo apremia: su salud es precaria, la monarquía hace aguas y las revueltas están a la orden del día. Winge y Cardell se verán inmersos en un mundo de truhanes y ladrones, ricos y pobres, piadosos y pecadores, mercenarios y meretrices. Juntos se enfrentarán al mal y a la corrupción que anidan en la sociedad sueca para esclarecer la misteriosa verdad escondida tras ese terrible crimen”.
Intenso, descarnado y febril, 1793 insufla vida a las calles abarrotadas, los suntuosos palacios y los rincones más sombríos de la capital sueca a finales del siglo XVIII, y nos ofrece una sorprendente visión de los delitos que cometemos en nombre de la justicia y los sacrificios que hacemos para sobrevivir.
1793 es el primer volumen de una trilogía de la que ya se ha publicado en Suecia la segunda parte, "1794", que refleja el horror y hedor de Estocolmo en el siglo XVIII, una ciudad muy diferente a como la conocemos en la actualidad.
Fragmento:
Mickel Cardell flota en el agua fría. Con la mano libre —la derecha— intenta agarrar por el cuello de la guerrera a Johan Hjelm, que está a su lado, inmóvil y con espuma roja en los labios, pero la sangre y el agua salobre hacen que la tela se le resbale de los dedos. Cuando una ola se lo arrebata finalmente, Cardell siente ganas de gritar, pero de sus labios sólo brota un gemido. Hjelm se hunde sin remedio. Cardell hunde la cabeza en el agua y por unos instantes sigue el viaje del cuerpo hacia las profundidades.


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